Por un retail más verde – Por Silvia Andrés

El concepto de sostenibilidad aparece por primera vez en 1987, en el informe Brudtland, “Our common future”, (Brundtland, 1987), donde se define como “satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. A partir de entonces el concepto se ha ido enriqueciendo y ha ido ampliando su significado para adaptarse a los distintos sectores en los que se ha aplicado.


Así, cuando hablamos de construcción sostenible, para considerarse como tal, la definición debe incluir dos principios fundamentales. Debe considerar las vertientes social y económica, no solo la ambiental, y debe emplear un enfoque que incluya el análisis del ciclo de vida completo. Hasta hace pocos años, la sostenibilidad en la edificación se identificaba solo con medidas de eficiencia energética. Esta visión está cambiando en los últimos años, dando cada vez más importancia a factores relacionados con el confort y la seguridad de los usuarios. Y eso va a ser fundamental en la nueva sociedad que se generará a partir de la crisis sanitaria del COVID-19.